Danza oriental en el embarazo: una alternativa muy saludable

embarazada_baile

Una alternativa muy saludable

Según el ACOG (Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos), las gestantes de bajo riesgo han de realizar actividad física del orden de media hora de 3 a 5 veces por semana. Pero, ¿qué actividad desarrollar?  Una de las más favorables en esta época es la Danza Oriental adaptada al embarazo. Sus orígenes son inciertos pero se piensa que está relacionada con la feminidad y fertilidad, con el embarazo y el momento de dar a luz. Muchos de los movimientos que utilizamos actualmente en la danza del vientre eran practicados por nuestras ancestras como método de alivio de los dolores de parto y para mejorar la evolución del mismo.

 

Danza Oriental

La danza oriental adaptada al embarazo es un ejercicio suave y de bajo impacto con múltiples beneficios en el embarazo: desarrolla una buena posición corporal, descarga la zona lumbar (al requerir la anteversión de la pelvis), activa el suelo pélvico, especialmente sobrecargado en el embarazo por el peso del bebé , mejora el tono muscular general y de la musculatura abdominal en particular; por no hablar de la mejora del retorno venoso que se produce durante la activación de los miembros inferiores cuando la gestante baila.
Quizás una de los puntos fuertes de esta disciplina sean los movimientos pélvicos, muy predominantes, que ayudarán al bebé en el momento de su nacimiento a descender por el canal de parto. Ochos verticales y horizontales, vueltas y medias vueltas, camellos adaptados son algunos de los movimientos que modificarán los diámetros pélvicos para facilitar al bebé su salida. Además, a nivel interior, la danza del vientre, como muchas otras disciplinas, nos ayuda a tomar consciencia del propio cuerpo haciendo que la gestante se encuentre más relajada, no sólo a nivel físico sino además a nivel mental, aumenta la sensación de bienestar y la autoestima

Si estás embarazada y quieres disfrutar de los beneficios de esta disciplina, aquí tienes unos consejos:

  • Comienza con un ritmo muy suave. Si el esfuerzo de la actividad te impide hablar, es muy posiblemente que estés por encima de tu ritmo óptimo.
  • Procura reponer los líquidos que pierdas en cada sesión. Hidrátate correctamente.
  • Calienta y estira cuidadosamente.
  • Usa ropa cómoda
  • Evita hacer la relajación final en decúbito supino- boca arriba, en plano- en el caso de que en tu clase se realice así.  El decúbito lateral probablemente será mucho más favorable para ti.

 

Author: Julita

Share This Post On
468 ad

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Pin It on Pinterest

Share This